Chile ya está en camino hacia la elaboración de una nueva Constitución y un tema que no puede quedar fuera por su relevancia y por ser parte de nuestro diario vivir es el cambio climático. La nueva carta magna que regirá en nuestro país por los próximos 30 o 40 años debe consignar los derechos y deberes de los ciudadanos con la naturaleza y la sustentabilidad.

Líderes Empresariales por la Acción Climática, ha querido ser parte de este proceso conociendo los fundamentos que entregan abogados especialistas en esta materia.

En este contexto se realizó el encuentro con Dominique Hervé, directora del Programa de Derecho y Política Ambiental de la Universidad Diego Portales. La abogada señaló que, si bien la Constitución de 1980 incorpora el derecho a un medio ambiente sano –que en su momento fue algo novedoso-, ahora no es suficiente.  Esta nueva ley fundamental debe incorporar a la naturaleza, la conservación ambiental, la distribución y el uso de los recursos naturales respecto de la propiedad privada y el cambio climático.

En la actualidad, la Constitución considera el derecho a adquirir cualquier bien, incluyendo bienes de dominio público, lo que genera una “privatización de la naturaleza”. Ese es el principal problema con la Constitución del ‘80.

Aunque, la abogada reconoció que hay dudas en cuanto a la naturaleza como sujeto de derecho, puesto que es a la vez objeto debido a que la usamos y explotamos para nuestro bienestar; es decir, son las personas sujeto de derecho y no la naturaleza; existe otro punto de vista que plantea un enfoque más ecocéntrico, es decir, considera los ecosistemas como parte de todos los activos que tiene una nación. Por lo tanto, el Estado tiene la obligación de dar cuidado a los servicios ecosistémicos y a la naturaleza, todos los cuales son demandables por la ciudadanía.

Por esto, según Hervé, un tema importante a trabajar en la nueva Constitución será respecto a la propiedad privada y cómo ésta puede ser limitada para proteger a la naturaleza.

La académica indicó que es momento de plantear un modelo de desarrollo en que el tema ambiental sea parte en la nueva Constitución, considerar cómo será la distribución de la propiedad de la naturaleza y cuál será el rol del Estado con respecto a ella, la concepción de desarrollo sustentable, acceso a la información, equidad y justicia ambiental.

Incorporar el cambio climático en la Constitución es una oportunidad que no debemos dejar pasar, puesto que le da fuerza política y se transforma en una obligación que el Estado, que deberá liderar reformas que vienen desde dentro de la Constitución, dijo Hervé.