04 de marzo de 2026

Este miércoles se desarrolló de manera online el evento de lanzamiento Americas de RESET Network, red sin fines de lucro que reúne a investigadores y tomadores de decisiones del Sur Global con el fin de acelerar transiciones energéticas justas que se adapten a las situaciones locales y produzcan beneficios tangibles para el desarrollo sostenible y la mitigación del cambio climático.

RESET Network tiene tres pilares integrados: soluciones políticas basadas en la economía, modelos para la transición energética y evaluación de políticas. Estos están conectados mediante la interacción con los tomadores de decisiones y el desarrollo de la capacidad de investigación local.

Durante esta actividad se desarrolló un panel sobre transiciones energéticas justas y las oportunidades y desafíos para el Sur Global en estos procesos. La conversación fue moderada por María Teresa Ruiz-Tagle Venero, directora ejecutiva de CLG Chile.

Los panelistas fueron Matias Negrete Pincetic, director general y fundador de Vinken, quien además es profesor y director del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Pontificia Universidad Católica de Chile; Alfonso Blanco Bonilla, director del Programa de Transición Energética y Clima en el Inter-American Dialogue, quien anteriormente fue director ejecutivo de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE); y Jimy Ferrer Carbonell, oficial de Asuntos Económicos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL).

La primera pregunta de Ruiz-Tagle abordó las historias de éxito y los desafíos que han enfrentado los panelistas al trabajar en transiciones energéticas en el Sur Global.

Al respecto, Matias Negrete comentó que una historia de éxito es el desarrollo de un modelo nacional de electricidad en República Dominicana, donde modelistas chilenos trabajaron de manera colaborativa con autoridades del Ministerio de Energía y Minas de ese país, además de académicos y equipos técnicos locales.

El director de Vinken añadió que la importancia de este proceso radicó en que este no consistió solamente en entregar un software, sino que se co-generaron habilidades y conocimiento con los equipos de trabajo de República Dominicana a través de herramientas de código abierto, quienes mediante esta transferencia de capacidades se “hacen dueños” del modelo, sin necesitar asesoría externa permanente a futuro.

Por su parte, Jimy Ferrer declaró que han identificado lugares en los que se puede crecer en transición energética. Para él, en Chile hay liderazgo energético y bastante tecnología pero existen baches en el ámbito regulatorio. Los demás panelistas también consideraron que la adopción tecnológica es más rápida que la regulación, lo que genera inconvenientes.

Además, el representante de la CEPAL destacó que Chile ha sido capaz de implementar un mercado de carbono y un sistema offset de compensación de emisiones, junto con la implementación de mecanismos a través del Artículo 6 para financiar proyectos sostenibles.

Ruiz-Tagle también abordó la relación entre investigadores y tomadores de decisiones, sobre lo que los expertos concordaron en que la academia no debe quedarse en el papel, sino que debe trabajar en conjunto con equipos y autoridades locales, además del sector privado.

Alfonso Blanco remarcó que en Uruguay existe una alta integración de las energías renovables en la matriz energética, tanto de energía eólica como solar y de biomasa, procesos en donde se entregó información de alta calidad a los policy makers y al sector privado para generar inversión en el sector energético.

La directora ejecutiva de CLG planteó que si bien Chile ha demostrado un enorme progreso en la inclusión de energías renovables, uno de los desafíos que tiene el país es avanzar en una mayor electrificación de la matriz energética.

Sobre esto, Matias Negrete declaró que los temas clave para avanzar en electrificación son los precios y la seguridad del sistema. Si no se alcanzan precios convenientes para los usuarios, no se avanzará, por lo que gobiernos y policy makers deben trabajar en esto. Negrete mencionó que en el sur se siguen utilizando otras fuentes de energía porque son más baratas que la electricidad.

Alfonso Blanco agregó que otro de los desafíos de la electrificación está en las redes de transmisión e infraestructura, las que deben actualizarse.

Posteriormente, la moderadora hizo hincapié en que la transición energética justa tiene un componente social muy importante, así como también debe contemplar una transición laboral justa. Según el caso de estudio mencionado en el evento, los desafíos de la fuerza laboral difieren fundamentalmente en las economías en desarrollo, donde está muy presente el empleo informal, hay redes de seguridad limitadas y comunidades concentradas en combustibles fósiles.

Al respecto, Jimy Ferrer comentó que varios países en la región han tenido progreso en la transición justa, pero que es una prioridad que existan diálogos entre gobierno, trabajadores y la sociedad para alcanzar consenso y participación ciudadana.

Ferrer declaró que la transición energética puede crear mejores trabajos, pero se debe considerar a las industrias que transicionan, como la de carbón, para que sea una transición justa, ya que los trabajadores muchas veces deben capacitarse o relocalizarse en otras industrias y corren el riesgo de perder su fuente laboral.

Además, remarcó que en algunos países de la región los combustibles fósiles generan ingresos importantes para los gobiernos a través de los impuestos, por lo que es un punto importante a tener en cuenta.

María Teresa también profundizó en la movilización de capitales e inversión para crear capacidades y avanzar en esta transición energética y en cómo promover las finanzas verdes.

Matias Negrete mencionó que muchas veces el mercado no está alineado con las señales necesarias, por lo que se necesita regulación. Para él, si no se tiene un conjunto de reglas, es difícil fomentar esa inversión. Es importante adaptar el mercado a estas necesidades para obtener esas inversiones.

Por su parte, Alfonso Blanco comentó que todo el sistema fue creado para los combustibles fósiles y que, si bien las energías renovables se han consolidado como opciones low cost, el sistema no está diseñado para ellas. Blanco agregó que se debe disminuir el riesgo país de algunas economías de la región para avanzar en la transición energética y atraer inversión.

Desde CLG Chile comprendemos que una transición energética justa y sostenible debe considerar sus dimensiones económicas, ambientales y sociales. Esta es la única manera para que una transición perdure en el tiempo.