Londres, 20 al 28 de junio de 2026

Durante 9 días se desarrolló la London Climate Action Week (LCAW), uno de los eventos más importantes en acción climática a nivel mundial y que reunió a más de 75 mil personas en más de mil eventos a lo largo de Londres, con el fin de acelerar la acción frente a la crisis climática mediante la colaboración global de las sociedades en su conjunto.
En representación de Líderes Empresariales por la Acción Climática, CLG Chile, asistió nuestra directora ejecutiva, María Teresa Ruiz-Tagle.
Uno de los eventos destacados de esta semana fue la mesa redonda de alto nivel en electrificación, organizada por el Corporate Leaders Group Europe, junto al Corporate Leaders Group UK y el Corporate Leaders Network del Cambridge Institute for Sustainability Leadership (CISL).
Esta mesa redonda se denominó “Avanzando a toda velocidad: Alineando empresas y políticas para un futuro global limpio y electrificado” y contó con la presencia de altos representantes del Gobierno del Reino Unido, la Comisión Europea, redes y empresas líderes, junto con organizaciones enfocadas en la energía del Reino Unido, Europa y otras regiones.
Uno de los temas centrales que se abordó fue cómo las empresas y los responsables políticos pueden trabajar en conjunto con el objetivo de acelerar la electrificación limpia, a través de normativas eficientes, una mayor cooperación global y estrategias conjuntas que eliminen obstáculos y generen beneficios en seguridad energética, precios accesibles y el desarrollo competitivo de la industria.
La actividad comenzó con unas palabras de bienvenida de Beverlay Cornaby, directora de CLG UK. Posteriormente, We Mean Business Coalition presentó los resultados de una encuesta internacional que realizaron en 18 países, los que reflejaron que el sector privado apoya fuertemente la electrificación y que existe una amplia preocupación sobre que los marcos normativos actuales no ofrecen suficiente certeza ni coherencia.
Por su parte, la directora ejecutiva de CLG Chile comentó que en el caso de nuestro país, si bien se ha alcanzado una alta proporción de electricidad renovable (88%), la electrificación de la matriz energética continúa limitada a un 22%, a causa de barreras en el sector de la demanda, incluyendo restricciones regulatorias, desafíos en la red y la transmisión en un sistema chileno que es geográficamente extenso y desigual, además de marcos limitados para el almacenamiento y la integración del sistema.
Ruiz-Tagle destacó que Chile es bastante vulnerable a la volatilidad de precios de los combustibles fósiles debido a que los importa, lo que genera implicaciones macroeconómicas relevantes en los costos de la energía, debido a la magnitud del gasto público relacionado a los subsidios a los combustibles.
La ejecutiva agregó que es necesario pasar desde la expansión de la oferta a la transformación de la demanda, donde resaltó sectores como el transporte, la industria y la construcción, además de abordar la aceptación social de la infraestructura.
Ruiz-Tagle también declaró que la electrificación debe plantearse no solo como una solución climática, sino también como una materia de seguridad nacional, competitividad económica y resiliencia.
Algunos de los mensajes clave que dejó esta discusión fueron que a nivel global, el sector privado considera la electrificación como un elemento esencial y se debe avanzar su implementación aceleradamente. Además, para las empresas es sumamente importante contar con marcos normativos claros, estables y coherentes, con señales de inversión a largo plazo, para que las compañías tengan la confianza necesaria para invertir.
Junto con esto, se considera la electrificación como una oportunidad global, y si bien los contextos nacionales pueden variar, se tiene claro que esta es una ruta importante hacia la resiliencia económica, la competitividad y la independencia energética.