Santiago, 19 de mayo de 2026
Durante el Energy I-REC Day Chile, evento organizado por SCX – Santiago Climate Exchange, se realizó la sesión “Mercado y Finanzas de Carbono: Más allá de los bonos de carbono”.
El objetivo principal de este encuentro fue analizar la evolución del ecosistema de las finanzas climáticas, buscando ampliar la conversación más allá de la compra y venta de bonos de carbono o offsets. La actividad se propuso identificar los nuevos instrumentos que están ganando tracción en el mercado, evaluar cómo el sector financiero integra el riesgo climático y determinar qué condiciones institucionales y regulatorias requiere Chile para escalar el financiamiento hacia una transición energética efectiva.
La sesión comenzó con unas palabras de Aldo Cerda, CEO de SCX Bolsa de Clima de Santiago, quien profundizó sobre qué entendemos por mercado y finanzas de carbono en la actualidad.
Cerda mencionó que existen tres aspectos clave: En primer lugar, el mercado de carbono se ha simplificado a bonos de carbono u offset, siendo que comprende muchos más instrumentos. Como segundo punto señaló que el mercado de descarbonización no se ha ralentizado producto del contexto sociopolítico, pero busca sistemáticamente instrumentos de flexibilidad con sentido económico. En tercer lugar, indicó que el panorama internacional no apunta en la dirección de consolidación de iniciativas.
Posteriormente, se llevó a cabo un panel de conversación moderado por María Teresa Ruiz-Tagle, directora ejecutiva de CLG Chile, en el que participaron Claudia Labbé, Gerente de Sustentabilidad y Asuntos Corporativos de Itaú; Ignacio Espinoza, VP International Division de BancoEstado; Marcelo Bennett, Corporate Treasurer de Arauco; y Francisco Bize, Energy Desk de BTG Pactual Chile.
En primera instancia, la directora de CLG Chile quiso abordar cuáles son los instrumentos que están movilizando más capital climático en la práctica, más allá de los bonos de carbono, y la razón de esto.
Al respecto, Claudia Labbé comentó que la conversación climática hoy está mucho más enfocada en buscar su financiamiento. “Creemos que instrumentos de mercado como la deuda verde, bonos sostenibles, sustainability-linked loans, financiamiento de infraestructura renovable y blended finance permiten financiar proyectos de transmisión, almacenamiento, eficiencia energética, electrificación, agricultura regenerativa, entre otros”.
“Desde Itaú vemos las finanzas sostenibles como una evolución natural de la banca: integrar sostenibilidad, riesgo y asignación eficiente de capital hacia una economía más resiliente y competitiva” agregó.
Por su parte, Francisco Bize mencionó que “nos toca ver muchos proyectos renovables y su financiamiento. Una oportunidad es hacer entender a los stakeholders que aquí no hay un sacrificio de retorno, sino que la sustentabilidad ayuda a disminuir los riesgos de mercado”.
En la misma línea, Ruiz-Tagle complementó que “si consideramos solo retorno, los proyectos no pasan, se deben contemplar también los riesgos climáticos”.
Otro eje central en el que profundizó la moderadora fue cómo evalúan el riesgo climático de empresas y proyectos los bancos, inversionistas y multilaterales, junto al balance entre la exposición al riesgo y la oportunidad de transición.
Sobre esto, Ignacio Espinoza indicó que “nosotros como banco público tenemos la responsabilidad de desarrollar productos sostenibles para toda la gama de clientes”. El VP International Division de BancoEstado añadió que los bonos verdes o azules son una opción de financiamiento en el mercado internacional, además de un mercado creciente de las multilaterales como el Banco Mundial, que también entregan fondos.
Acerca de los riesgos, Espinoza declaró que “como banco, uno de nuestros focos es asegurarnos de mantener acotado el riesgo. En el ámbito climático, hay riesgos tanto en el tema financiero como en el reputacional”.
A su vez, Marcelo Bennett de Arauco comentó que “somos un negocio sustentable, con ventajas comparativas a otros materiales de construcción. Arauco en octubre de 2019 fue la primera empresa forestal latinoamericana en emitir un bono sostenible. La administración del riesgo no es menos beneficiosa para los inversionistas. Las multilaterales están muy preocupadas de fomentar la industria por nuestra contribución a combatir el cambio climático”.
La directora ejecutiva de CLG Chile continuó la conversación abordando el rol de las certificaciones, taxonomías y trazabilidad para disminuir los riesgos y facilitar financiamiento.
En este sentido, la Gerente de Sustentabilidad y Asuntos Corporativos de Itaú declaró que “la sostenibilidad solo se vuelve financiable a medida que hay información verificable, trazable y comparable. Esto permite reducir asimetrías de información y transformar objetivos climáticos en métricas financiables. Mientras mejor es la información, más fácil es evaluar el riesgo. Por eso el mercado converge hacia estándares más robustos”.
En relación a los KPIs sostenibles, Ignacio Espinoza mencionó que “lo que le exigimos en información a una persona que va a renovar su taxi versus un gran proyecto corporativo es distinto. Así nos cuidamos del greenwashing y a su vez no matamos el producto”. El representante de BancoEstado mencionó como ejemplo el producto Ecovivienda (tasa preferencial para viviendas eficientes), el que funciona porque se pudo poner un sello de eficiencia energética en las viviendas para entregar el subsidio a los beneficiarios. Este producto tiene KPIs, y permite obtener financiamientos exteriores para mejorar la tasa.
Por su parte, el Corporate Treasurer de Arauco añadió que “vemos la sostenibilidad como algo de mediano y largo plazo. Esto no puede ser algo coyuntural o solo para las empresas de grandes recursos. Los KPIs son muy importantes para este compromiso a mediano y largo plazo y también para evitar el greenwashing. Así no nos quedamos con buenas intenciones, sino que con información y compromisos medibles. Lo que no se mide no se gestiona”.
Terminado el panel, hubo un reconocimiento final a las empresas que participaron del ecosistema de certificaciones I-REC, entre las que destacan las empresas miembro de CLG Chile Colbún, Engie, Statkraft y Enel. Esta última fue reconocida como la compañía con mayor volumen de emisión en SEN.